BLOG

Los tentáculos de Odebrecht abrazan a Andrés Páez y a Ramiro González en Toachi Pilatón

En 2005, el expresidente Alfredo Palacio dio inicio a conversaciones con el Gobierno brasileño, a fin de obtener la entrega de un crédito para la construcción de la Central Hidroeléctrica Toachi – Pilatón, puntualizando que la empresa escogida para la construcción sea la firma Odebrecht. Este diálogo empezó durante una cita que mantuvo con el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, luego de asumir el poder.

Durante un tiempo menor a cuatro meses, entre el 20 de abril de 2005 y el 8 de agosto de ese mismo año, Rafael Correa asumió una parte de ese diálogo como ministro de Economía en el Gobierno de Alfredo Palacio. Pero fue en agosto, después de que Correa dejó el Gobierno, cuando se consolidó el acuerdo entre Ecuador y Brasil.

Magdalena Barreiro, la ministra que tomó la cartera de Economía luego de que Rafael Correa dejara su cargo, propuso el 9 de agosto de 2005 al excanciller Antonio Parra que se “formalice la intención de los Gobiernos mediante la suscripción de un protocolo económico o financiero y líneas de crédito…”.

Una semana después, el canciller brasileño en funciones durante el período de tiempo citado, Celso Amorin, visitó el Ecuador públicamente y habló sobre el interés, entre otras cosas, de invertir 180 millones de dólares para Toachi-Pilatón.

En una reunión entre el expresidente Alfredo Palacio y el excanciller Amorin, se mencionó la intención de que Odebrecht sea la constructora elegida para la central energética. Tanto es así, que la noticia fue recogida y publicada por diario El Comercio los días 18 y 19 de agosto del 2005. Posteriormente, el representante brasileño se reunió con la ministra Magdalena Barreiro y ratificaron la intención de Brasil de entregar créditos a través de su Banco de Desarrollo.

 

Las negociaciones entre el Gobierno brasileño, el ecuatoriano y  la empresa Odebrecht siguieron meses después de que Correa dejó el cargo, justamente, debido a sus diferencias públicas con las medidas tomadas por el entonces presidente, Alfredo Palacio.

Para septiembre el 2005, Luis Herrería, entonces secretario de la Administración Pública, envió un oficio al representante de Odebrecht en el que acusó recibo de un informe enviado al presidente Palacio, sobre el cumplimiento de “varios de los pasos requeridos para viabilizar el proyecto hidroeléctrico Toachi-Pilatón”.

Sin embargo, el Gobierno de Palacio no firmó el contrato con Odebrecht. El acuerdo se concretó en el 2007 por parte de la empresa Hidrotoapi de la Prefectura de Pichincha. Hidrotoapi fue creada en el 2005 por parte del exprefecto de Pichincha Ramiro González. Él colocó a su exasesor y persona de confianza personal, Byron Granda, como gerente de la empresa pública.

Quien sí estuvo involucrado en las negociaciones entre Hidrotoapi y Odebrecht fue alguien muy cercano al exbinomio de CREO, Andrés Páez: Pedro José Freile. Él fue abogado de la empresa Hidrotoapi y trabajó para Asitom, una empresa ligada a Odebrecht en San Francisco.

Hoy, Pedro Freile es una de las personas más cercanas a Andrés Páez, es el operador de todos sus movimientos. Fue uno de los organizadores de las protestas en el CNE de la primera y segunda vuelta electoral, en las pasadas elecciones. Adicionalmente, entre los activos políticos de Freile se cuenta un movimiento denominado Quinto Poder EC, uno de los grupos que más aportaron a la campaña de CREO en Quito.  También es el grupo que cada 30 de Septiembre cubre con telas negras algunos monumentos en Quito y Guayaquil.

Una vez más los nexos de la corruptora Odebrecht alcanzan a personajes cercanos al banquero y líder del movimiento CREO, Guillermo Lasso, quien se ve rodeado de cifras e irregularidades en los escándalos de corrupción que estremecen al país.

Publicar comentario

dos × 2 =